Calendario

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Las próximas pruebas en las que participaré son:

27/07/13      Caudete (Albacete)               Triatlón Cross     Sprint

21/09/13       Carboneras (Almeria)          Triatlón                 Sprint    (organiza WHITEgoforit)

06/10/13      Benidorm (Alicante)        Triatlón                 Sprint         (organiza WHITEgoforit)

Plan entrenamiento distancia Sprint (750-20-5)

ironman-bikes

Me ha costado muchísimo tiempo confeccionar un calendario adecuado para prepararme una prueba de Triatlón en la modalidad SPRINT.

¿En qué consta la modalidad Sprint? Es una de las distancias más populares. Normalmente serán 750 metros a nado, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera a pie.

Hay otras distancias, como por ejemplo:

Super sprint: 400 metros a nado, 10 kilómetros de ciclismo y 2,5 kilómetros de carrera a pie.

Olímpica:  1500 metros a nado, 40 kilómetros de ciclismo y 10 kilómetros de carrera a pie.

Ironman: 3800 metros a nado, 180 kilómetros de ciclismo y 42 kilómetros de carrera a pie.

El objetivo de todo aficionado al triatlón es poder llegar a acabar un Ironman. Yo quiero ser realista, y mi objetivo es llegar a acabar una distancia Olímpica, y si en el futuro me veo en condiciones de preparar una Ironman, lucharé por ello.

El calendario que adjunto a pie de esta página, está pensado para empezarlo a partir del próximo lunes 24 de Junio 2013. El planning consta de 8 semanas, donde las tres últimas semanas se repetirán hasta el día del debut.

La verdad es que todavía no he encontrado una fecha para el debut. Veo el triatlón de Benidorm, que es el 6 de octubre de 2013, como el más probable, ya que está muy cercano a mi localidad.

De este modo, la fecha debut tope, si puedo decir será esa, siempre y cuando no encuentre una prueba más cercana al verano que no me pille demasiado lejos de mi localidad.

plan entrenamiento sprint 1

plan entrenamiento sprint2

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Ahora a cumplirlo. Vamos!!!

El deporte con la Enfermedad de Crohn

Olympics Day 8 - Swimming

Cuando buscas en Internet información acerca de la vida del deportista con enfermedad de Crohn, te quedas sorprendido al comprobar que hay escasa información acerca de esto.

Cuando me interesé por recuperar mi estado de forma, busque en Internet deportistas que tuvieran la enfermedad. El fin era saber cómo lo afrontaban, cómo se alimentaban, cómo entrenaban y si lo hacían con normalidad. Estaba dispuesto a ponerme en contacto con ellos para conocer su experiencia. Mi sorpresa fue no encontrar ninguna información al respecto de deportistas españoles. Sin embargo, encontré fotos de deportistas con la Enfermedad de Crohn en Estados Unidos. Uno era piragüista, otro jugador de rugby, otro de jockey y otro boxeador.

De verdad, ¿ningún deportista español tiene la enfermedad de Crohn? ¿Es posible?

Razonando ayer esta respuesta con mi nutricionista, ella me indicó que probablemente no hay demasiados deportistas con la enfermedad de Crohn, ya que muchos no se creen capaces, ya sea por miedo a encontrarse peor o por desconocimiento de sus posibilidades.

Está muy claro que un enfermo en brote, lo que necesita es tranquilidad y descanso para recuperarse lo antes posible. Pero, en fases de remisión donde no existan síntomas de la enfermedad, los enfermos de Crohn somos prácticamente IGUALES al resto de las personas sin la enfermedad.

Así de claro lo dejó Raquel, mi nutricionista, indicándome que con una alimentación adecuada y con la aportación de los nutrientes necesarios, sería capaz de tener una vida deportiva activa.

También he leído en Internet, que el deporte es bueno para la enfermedad de Crohn. Ayuda a liberarnos del estrés.

Los enfermos de Crohn, sabemos que el estrés puede inducirnos en un brote. La enfermedad, muchas veces, nos somete a permanentes estados de estrés. La incertidumbre, el malestar, la fatiga, el cansancio, la baja calidad de sueño, el estado de alerta constante al que estamos sometidos, son alguno de los factores por los que nuestro cuerpo está sometido a un proceso de estrés continuo. El deporte, los hobbies, la relación con las personas, y en definitiva las aficiones, hacen que nuestra mente y nuestro cuerpo se relaje. Démonos de vez en cuando el capricho de un buen masaje relajante. Nuestro cuerpo lo agradecerá.

Qué deporte elegir

En realidad, da un poco igual el deporte que elijas, lo importante es que te guste. Da igual que sea tenis, natación, bicicleta, que correr. Eso sí, no olvides que cuanto más esfuerzo requieras más aporte de nutrientes necesitará tu organismo. Necesitarás estar fuerte para la práctica deportiva. En próximos post, escribiré acerca de la nutrición.

Para mí, quizás el deporte que mejor me funciona, es la natación. Es uno de los deportes menos agresivos, en cuanto al daño de las extremidades se refiere. La adecuada respiración en natación, hace que el cuerpo se relaje y el oxigeno se reparta mejor por todo el cuerpo. Además, ayuda a eliminar la tensión del cuerpo. Pero claro, siempre que la natación se realice con la técnica adecuada. La semana pasada, mi profesor de natación, Alejandro, nos decía que la sociedad tendía a pensar que la natación era buenísima para todo el mundo y algunos médicos recomendaban la natación como si fuese el milagro del siglo XXI. Éste, nos hizo ver que sin la técnica adecuada, podemos lastimarnos el cuello y la espalda, y que puede llegar a estresarnos todavía más. Por eso creo que es muy recomendable hacer un curso de natación antes de lanzarnos a la piscina. Ahora que es verano, creo que es el momento idóneo para ello. Nos dará menos pereza meternos en el agua.

¿Por qué he elegido practicar triatlón? Ni yo mismo lo sé, ciertamente. Creó que me he dejado llevar más por la moda. Me parece un deporte muy atractivo. Yo había corrido antes, había nadado sin la técnica adecuada, pero nunca había hecho bicicleta. Desde hace unos meses había empezado a pedalear, y realmente me gustó mucho. Me pareció un deporte muy completo y que requería de gran esfuerzo.

Tenía casi decidido practicar triatlón. Coincidió que estábamos pasando el fin de semana en Javea (Alicante) y estaban realizando un campeonato de triatlón en la ciudad. Estuvimos cerca de una hora viendo la carrera y, tanto a mi mujer como a mi hijo de año y medio, les encantó. Mi hijo no dejó de aplaudir a los corredores en todo el día. Ese día tomé la decisión definitiva de practicar triatlón.

Acerca de mi

Acerca de mi

René, Alicante (España), 1979.

Crecí siendo un muchacho de apariencia debilucho y espigado, casi desgavillado. En realidad era un niño muy fuerte. Muy fuerte de mentalidad, y muy fuerte físicamente.

Luchaba como nadie por hacerme un hueco en el equipo de fútbol, así como en los distintos equipos de fútbol sala de mi pueblo. Aún así, el cartel de malo, debilucho, no conseguí quitármelo nunca.

Yo creo que precisamente por esa etiqueta que me colgaban empecé a dejarme, empecé a creerme que era débil y malo en lo que hacía.

Empecé a fumar a los 17 años los fines de semana. Pasé de correr 7-8 kilómetros al día sin despeinarme y después 20 largos a nado, a llevar una vida prácticamente sedentaria. En poco tiempo dejé mis 65 Kg. para pasar de 78 Kg. Dejé el fútbol, el squash, y todo lo que tuviera relación con una vida sana.

Tenían razón. Ahora era el más débil de todos.

Hace un par de años, me dio un dolor abdominal muy fuerte. Perdí 6 Kg. en pocas semanas. Después de pruebas y más pruebas, el digestivo llegó a la conclusión de que, probablemente, padecía la enfermedad de Crohn. En ese momento se me vino a la cabeza un compañero de trabajo que la padecía y que estaba continuamente de baja. Ahora era todavía más débil.

Empecé a buscar información acerca de la enfermedad. Cambié mi alimentación restringiendo los alimentos con gluten, huevos, leche, pan, y alguno más. Era metódico y hasta obsesivo con la alimentación. Además empecé con la medicación de por vida, seis pastillas al día de mesalazina.

En pocos meses empecé a notar mejoría, el dolor tendía a desaparecer. Aunque había épocas en las que no tenía dolor, ni síntoma de la enfermedad, había otros en los que apenas notaba ligeras molestias.

En ese momento en el que me encontraba tan bien, se me volvió a encender la lucecita del deporte. Lo echaba mucho de menos. Volví a recuperar muchos kilos y creí que era el momento de ponerme manos a la obra.

Como tenía miedo de estar en perfectas condiciones de salud para la práctica deportiva, decidí hacerme un test de esfuerzo. Las conclusiones de este test indicaban que estaba en perfectas condiciones para la práctica deportiva.

Acababa de tener un hijo recientemente, pero ya disponía de algo de tiempo para poder empezar.

Salí en bici unas cuantas veces. Pero no fueron suficientes para volverme a enganchar. Al poco mi hijo fue operado de una dolencia y tuve que retrasar la puesta a punto.

A principio de año empecé con el deporte. En febrero me apunté a un gimnasio y entre el spinning y la natación me encontraba en perfectas condiciones. Además salí con la bici un par de días en plan tranquilo y el cuerpo respondió muy bien.

Creí estar preparado para rutas más largas. Una mañana me fui yo solo a hacer 40 Km. de montaña con la bici. Cuando llevaba 16 Km. creí que no podría volver. Llegué a casa totalmente agotado. Al día siguiente las primeras bolsas en mis ojos hicieron que me llevara un susto de muerte.

A la semana siguiente creí estar totalmente recuperado. Un amigo me invitó a salir en bici en compañía de sus amigos. Fueron 60 kilómetros. Aunque hubieron tramos de mucho sofoco, terminé muy bien el día. Al día siguiente volvieron a salir las ojeras en mis ojos. En principio lo achaqué a la ingesta de alcohol. El día anterior había estado bebiendo vino y algún gin tonic.

Al poco tiempo el dolor y la perdida de peso volvieron a aparecer. Esta vez me trataron con corticoides (budesonide). A pesar de estar tratándome, los días en los que me he encontrado bien he ido a nadar tranquilamente.

El mismo día de terminar la medicación tuve consulta con el digestivo. Los exámenes realizados indicaban que el intestino no había agravado, pero la analítica indicaba que estaba bajo de vitamina B12, la encargada de los glóbulos rojos, y oxigeno.

Al día siguiente volví a la piscina, y sin pensar que pudiera tener las consecuencias que tuvo, decidí esforzarme por nadar más rápido ese día. Cuando llegué a casa empecé a encontrarme mal. El dolor volvió a aparecer, estaba aturdido, muy mareado. Al día siguiente, me encontraba tan mal que, fui a ponerme la inyección de B12 que me habían recetado. Durante 2 días estuve fatal y no fue hasta que empecé a tomar un suplemento vitamínico con B12, que empecé a ver la luz.

Esos días me dí cuenta que quería hacer deporte con todas las ganas del mundo. Quería aprovechar los periodos entre recaídas para estar en la mejor forma y disfrutar del deporte.

Cuando te pones a buscar información en Internet acerca de la enfermedad, encuentras mil cosas sobre que no debes y que si puedes ingerir, pero nada acerca de la vida del deportista con enfermedad de Crohn.

Estoy decidido a tener la vida deportiva activa que tenía. Me interesa muchísimo el reto de hacer triatlón. Mi mentalidad vuelve a ser ganadora. Ahora lo que no me acompaña es mi cuerpo. Estoy muy débil y tengo mil dudas de si mi cuerpo es capaz de tener el nivel de energía de una persona sin enfermedad, pero sin lugar a dudas, no pienso dejar de luchar esta vez.

Hoy comienzo mi reto…