La fatiga

fatiga

Desde principio de año empecé a hacer bastante deporte. Hasta 3 días a la semana hacía spinning y algún otro un poco de natación. Conforme pasaban las semanas, notaba que con menor esfuerzo mis pulsaciones cada vez eran más altas.

Al poco tiempo entre en brote. Medicado con budesonide y aumento de la dosis de Claversal. En la analítica de revisión me salió baja la B12, baja la ferritina y baja las plaquetas. Lo demás, todo normal.

Esos mismos días en que conocía los resultados, aunque el dolor abdominal ya había desaparecido, empecé a notar fatiga, agotamiento físico. Nunca me había encontrado así. Dar un paseo era un suplicio. Recuerdo ir andando al banco y a mitad de camino pensar en sentarme en cualquier sombra. Además, sentía aturdimiento, como una nube en mi cabeza que hacía me bloqueara por completo. Esa misma tarde fui a que me inyectaran B12 intramuscular. Al día siguiente fue incluso a peor.

No fue hasta tres días más tarde cuando empecé a notar mejoría. Desconozco si fue la B12 la que redujo la fatiga o el complemento vitamínico que empecé a tomar también esos días (BION ACTIVATE). El caso es que desde entonces me encuentro mucho mejor.

La sensación que me produjo esa fatiga, me hizo preocuparme de mi calidad de vida en el futuro. Me hizo plantearme totalmente mi vida. ¿Qué pasaría si me pongo enfermo y tengo que cogerme la baja laboral? ¿Cómo llevaré la economía familiar si, a causa de la baja, tengo que dejar mi trabajo? ¿Podré tener una vida de calidad y valerme por mi mismo? Me puse en las peores situaciones posibles. Me planteé incluso vender mi casa e irme a vivir a otra más barata temiendo no poder pagar la hipoteca en un futuro. Me planteé situaciones que en otra época de mi vida nunca hubiera imaginado. Pero me sirvió de mucho esos días de reflexión. Sirvieron para aferrarme a la vida y a valorar más la calidad del tiempo que paso con mi familia. Me propuse metas que no se si podré cumplir, pero que han hecho que cambie totalmente mi manera de ver la vida. Una vida más sana, emocional y físicamente.

Me propuse el reto triatlón. Contacté con un buen médico deportivo, Jeroni Llorca, médico del Hércules CF. La manera en que te explica y te trata Jeroni, hace que todo sea más sencillo. Se implicó en que me recuperara físicamente. Y en eso estamos.

A través de su clínica, contacté con la nutricionista Raquel García, en clínica Sport Arena, de Alicante. Estudió mi caso con detenimiento. Ahora mismo como de todo, aportando los nutrientes necesarios para un plan de entrenamiento exigente. He de decir que hasta el momento está funcionando correctamente. Me veo fuerte. Y lo más importante, me veo capaz de ir a más.

Luego está el trabajo de uno mismo.

Estructurar un plan de trabajo. Lo hice guiándome de consejos en foros y revistas.

Buscar información de deportistas con Crohn. He de decir que en principio no encontré nada. A raíz de crear este blog y gracias a la Asociación de Enfermos de Crohn de Catalunya, he conocido a diversas personas que, aunque no sea profesionalmente, tienen una vida deportiva muy activa y diría hasta normal.

Buscar información a cerca de la fatiga con la enfermedad de Crohn. Quería saber de qué manera incidía la enfermedad en la fatiga. Y ¡bingo!

Encontré un estudio que el departamento de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona, hacía precisamente de este tema. El estudio tiene por título “IMPACTO DE LA FATIGA EN LA PERCEPCIÓN DE SALUD EN LA ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL”.

 El objetivo de nuestro estudio era cuantificar la fatiga en los pacientes con EII, correlacionarla con la actividad y determinar cómo afecta a su calidad de vida, dice. Se administraron cuestionarios de calidad de vida (específico de EII y el genérico) y de fatiga a pacientes ingresados o ambulatorios de la Unidad de Atención Crohn-Colitis, incluyéndose 110 pacientes, 57 con Enfermedad de Crohn y 53 Colitis Ulcerosa.

 Los resultados demostraron que la fatiga se relaciona con la actividad de la enfermedad afectando negativamente a la calidad de vida de los pacientes. Se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los pacientes en brote (que puntuaron 14) y los pacientes en remisión (con 6 puntos). Al correlacionar actividad con calidad de vida, se obtuvieron índices negativos estadísticamente significativos, que también se obtuvieron al correlacionar fatiga y calidad de vida.

En conclusión, a mayor actividad de la enfermedad, mayor índice de fatiga que conlleva una peor percepción de la calidad de vida.

 – La enfermedad inflamatoria intestinal es una enfermedad crónica que afecta la calidad de vida de los pacientes.

– No existen diferencias en la calidad de vida relacionada con la salud entre los pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.

– La calidad de vida se ve profundamente afectada por la actividad clínica de la enfermedad.

– La fatiga se ve influenciada por el grado de actividad clínica.

– La fatiga percibida por los pacientes con EII afecta la calidad de vida.

– La intensidad de la fatiga se relaciona con la calidad de vida, de forma que a mayor fatiga peor calidad de vida en relación a la salud.

– La percepción de fatiga es significativamente peor en los pacientes con EII que en los controles sanos.

– Una variable no relacionada con la enfermedad que influye en la fatiga es el sexo femenino.

 Y como datos esperanzadores, el estudio concluye:

– La fatiga percibida en pacientes con la enfermedad inactiva o en remisión, son similares a una persona sin enfermedad.

Cuando leí el estudio me lleve un alegrón. Entre brote y brote, si me lo proponía, iba a poder llevar una vida de calidad. Iba a poder tener una vida deportiva activa y supuestamente, tan intensa como quisiera. Y en eso estamos.

Ahora, en remisión de la enfermedad, entreno según el plan de trabajo, sigo la dieta, me encuentro fenomenal y lo más importante, soy muy feliz, y en casa lo agradecen. 😉

Adjunto el archivo del estudio

Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona, Autora: María Dolores Castillo Cejas.

http://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2011/hdl_2072_172248/TR-CastilloCejas.pdf

El deporte con la Enfermedad de Crohn

Olympics Day 8 - Swimming

Cuando buscas en Internet información acerca de la vida del deportista con enfermedad de Crohn, te quedas sorprendido al comprobar que hay escasa información acerca de esto.

Cuando me interesé por recuperar mi estado de forma, busque en Internet deportistas que tuvieran la enfermedad. El fin era saber cómo lo afrontaban, cómo se alimentaban, cómo entrenaban y si lo hacían con normalidad. Estaba dispuesto a ponerme en contacto con ellos para conocer su experiencia. Mi sorpresa fue no encontrar ninguna información al respecto de deportistas españoles. Sin embargo, encontré fotos de deportistas con la Enfermedad de Crohn en Estados Unidos. Uno era piragüista, otro jugador de rugby, otro de jockey y otro boxeador.

De verdad, ¿ningún deportista español tiene la enfermedad de Crohn? ¿Es posible?

Razonando ayer esta respuesta con mi nutricionista, ella me indicó que probablemente no hay demasiados deportistas con la enfermedad de Crohn, ya que muchos no se creen capaces, ya sea por miedo a encontrarse peor o por desconocimiento de sus posibilidades.

Está muy claro que un enfermo en brote, lo que necesita es tranquilidad y descanso para recuperarse lo antes posible. Pero, en fases de remisión donde no existan síntomas de la enfermedad, los enfermos de Crohn somos prácticamente IGUALES al resto de las personas sin la enfermedad.

Así de claro lo dejó Raquel, mi nutricionista, indicándome que con una alimentación adecuada y con la aportación de los nutrientes necesarios, sería capaz de tener una vida deportiva activa.

También he leído en Internet, que el deporte es bueno para la enfermedad de Crohn. Ayuda a liberarnos del estrés.

Los enfermos de Crohn, sabemos que el estrés puede inducirnos en un brote. La enfermedad, muchas veces, nos somete a permanentes estados de estrés. La incertidumbre, el malestar, la fatiga, el cansancio, la baja calidad de sueño, el estado de alerta constante al que estamos sometidos, son alguno de los factores por los que nuestro cuerpo está sometido a un proceso de estrés continuo. El deporte, los hobbies, la relación con las personas, y en definitiva las aficiones, hacen que nuestra mente y nuestro cuerpo se relaje. Démonos de vez en cuando el capricho de un buen masaje relajante. Nuestro cuerpo lo agradecerá.

Qué deporte elegir

En realidad, da un poco igual el deporte que elijas, lo importante es que te guste. Da igual que sea tenis, natación, bicicleta, que correr. Eso sí, no olvides que cuanto más esfuerzo requieras más aporte de nutrientes necesitará tu organismo. Necesitarás estar fuerte para la práctica deportiva. En próximos post, escribiré acerca de la nutrición.

Para mí, quizás el deporte que mejor me funciona, es la natación. Es uno de los deportes menos agresivos, en cuanto al daño de las extremidades se refiere. La adecuada respiración en natación, hace que el cuerpo se relaje y el oxigeno se reparta mejor por todo el cuerpo. Además, ayuda a eliminar la tensión del cuerpo. Pero claro, siempre que la natación se realice con la técnica adecuada. La semana pasada, mi profesor de natación, Alejandro, nos decía que la sociedad tendía a pensar que la natación era buenísima para todo el mundo y algunos médicos recomendaban la natación como si fuese el milagro del siglo XXI. Éste, nos hizo ver que sin la técnica adecuada, podemos lastimarnos el cuello y la espalda, y que puede llegar a estresarnos todavía más. Por eso creo que es muy recomendable hacer un curso de natación antes de lanzarnos a la piscina. Ahora que es verano, creo que es el momento idóneo para ello. Nos dará menos pereza meternos en el agua.

¿Por qué he elegido practicar triatlón? Ni yo mismo lo sé, ciertamente. Creó que me he dejado llevar más por la moda. Me parece un deporte muy atractivo. Yo había corrido antes, había nadado sin la técnica adecuada, pero nunca había hecho bicicleta. Desde hace unos meses había empezado a pedalear, y realmente me gustó mucho. Me pareció un deporte muy completo y que requería de gran esfuerzo.

Tenía casi decidido practicar triatlón. Coincidió que estábamos pasando el fin de semana en Javea (Alicante) y estaban realizando un campeonato de triatlón en la ciudad. Estuvimos cerca de una hora viendo la carrera y, tanto a mi mujer como a mi hijo de año y medio, les encantó. Mi hijo no dejó de aplaudir a los corredores en todo el día. Ese día tomé la decisión definitiva de practicar triatlón.