La enfermedad de Crohn

pensativo

La enfermedad de Crohn es una enfermedad autoinmune, inflamatoria y crónica, que puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca al ano.

Evoluciona en brotes (fase activa) de intensidad y duración muy variable, alternando con remisiones (fase inactiva) de duración también variable.

Esta es la definición que hace de la enfermedad  @ACCU_Espana, que es la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España.

Que significa Autoinmune: Una enfermedad autoinmune es una enfermedad causada porque el sistema inmunitario ataca las células del propio organismo. En este caso, el sistema inmunitario se convierte en el agresor y ataca a partes del cuerpo en vez de protegerlo. Existe una respuesta inmune exagerada contra sustancias y tejidos que normalmente están presentes en el cuerpo.

En nuestro caso: un posible agresor microbiano (intestinal), activa a las células inmunes de nuestro intestino, y estas células desencadenan una respuesta defensiva. El problema surge porque los pacientes con EII se caracterizarían por sus respuestas inmunes exageradas, y en vez de eliminar al agresor, y luego quedarse tan tranquilas, se dedicarían a mantener una defensa perpetua en el intestino, o lo que es lo mismo, un estado de inflamación que sería lo que a la larga más perjudicaría al enfermo.  (@ACCU_Espana)

Los Síntomas

Los síntomas que aparecen son muy variados y dependen de su localización y gravedad. Normalmente se manifiestan en el intestino, produciendo dolor, diarreas, fisuras y úlceras, fiebre, pérdida de peso, cansancio,…

Otros síntomas que pueden aparecer son: Ojos hinchados, dolor de articulaciones, placas rojas en la piel, piedras en el riñón o la vesícula.

Yo, por ejemplo, he tenido diarreas nocturnas durante años. Lo achacaba a la ingesta en las cenas. Sabía que en cuanto tomaba huevo, por ejemplo, esa noche iba a ir al baño. Pero no solo me pasaba con el huevo. Me pasaba con la carne, con el pan, con la leche, y no se cuantos alimentos más, que al final no sabes cual te sienta bien y cual mal. Llevaba años sin poder dormir boca abajo, eso me provocaba dolor en el vientre y tener que ir al baño corriendo.

Por el día, la cosa era totalmente distinta. Pocas veces he tenido que salir corriendo en busca de un lavabo.

Más tarde apareció el dolor abdominal. Un dolor muy intenso, justo debajo de la costilla del lado derecho. Apenas podía estar erguido. Con el paso de los días el dolor se reflejaba también en la zona de los riñones. Es como si alguien te agarrara de la cintura constantemente.

Luego apareció la fatiga y con ella los ojos hinchados, y piel escamada, supongo que por la falta de B12 y hierro. Próximamente hablaremos extensamente de la fatiga.

La falta de vitaminas en el organismo del tipo B12, suele ser habitual. Al estar dañado el intestino, este no asimila ciertos nutrientes. La B12 es la encargada de los glóbulos rojos, que transportan el oxigeno en la sangre.

Causas

Se desconoce la causa que explique el origen de esta enfermedad.

Son muchos los científicos que, durante años, han estudiado las posibles causas de la enfermedad. Se habla de factores medioambientales, microorganismos, y otros múltiples factores, sin haberse encontrado ninguno claro o directamente relacionado con la causa de la enfermedad.

Formas de detección y diagnostico

Tras los primeros síntomas, el paciente debe acudir a su médico digestivo, que valorará el método más adecuado.

Sin duda, el más fiable hasta el momento, es la colonoscopía. Otras técnicas, como la gastroscopia, la ecografía, la prueba del tránsito intestinal, también serán adecuadas dependiendo del tipo de caso que nos encontremos.

Estos días ha aparecido la noticia de que el laboratorio @CICmicroGUNE, ha presentado un dispositivo que detecta el cáncer de colon con una gota de sangre. El dispositivo puede indicar también la presencia de otras dolencias de carácter autoinmune como la enfermedad de Crohn, la artritis reumatoide o la psoriasis.

Sin duda es un gran avance en la detección de enfermedades, que esperemos esté accesible para todos, lo más rápidamente posible.

Acerca de mi

Acerca de mi

René, Alicante (España), 1979.

Crecí siendo un muchacho de apariencia debilucho y espigado, casi desgavillado. En realidad era un niño muy fuerte. Muy fuerte de mentalidad, y muy fuerte físicamente.

Luchaba como nadie por hacerme un hueco en el equipo de fútbol, así como en los distintos equipos de fútbol sala de mi pueblo. Aún así, el cartel de malo, debilucho, no conseguí quitármelo nunca.

Yo creo que precisamente por esa etiqueta que me colgaban empecé a dejarme, empecé a creerme que era débil y malo en lo que hacía.

Empecé a fumar a los 17 años los fines de semana. Pasé de correr 7-8 kilómetros al día sin despeinarme y después 20 largos a nado, a llevar una vida prácticamente sedentaria. En poco tiempo dejé mis 65 Kg. para pasar de 78 Kg. Dejé el fútbol, el squash, y todo lo que tuviera relación con una vida sana.

Tenían razón. Ahora era el más débil de todos.

Hace un par de años, me dio un dolor abdominal muy fuerte. Perdí 6 Kg. en pocas semanas. Después de pruebas y más pruebas, el digestivo llegó a la conclusión de que, probablemente, padecía la enfermedad de Crohn. En ese momento se me vino a la cabeza un compañero de trabajo que la padecía y que estaba continuamente de baja. Ahora era todavía más débil.

Empecé a buscar información acerca de la enfermedad. Cambié mi alimentación restringiendo los alimentos con gluten, huevos, leche, pan, y alguno más. Era metódico y hasta obsesivo con la alimentación. Además empecé con la medicación de por vida, seis pastillas al día de mesalazina.

En pocos meses empecé a notar mejoría, el dolor tendía a desaparecer. Aunque había épocas en las que no tenía dolor, ni síntoma de la enfermedad, había otros en los que apenas notaba ligeras molestias.

En ese momento en el que me encontraba tan bien, se me volvió a encender la lucecita del deporte. Lo echaba mucho de menos. Volví a recuperar muchos kilos y creí que era el momento de ponerme manos a la obra.

Como tenía miedo de estar en perfectas condiciones de salud para la práctica deportiva, decidí hacerme un test de esfuerzo. Las conclusiones de este test indicaban que estaba en perfectas condiciones para la práctica deportiva.

Acababa de tener un hijo recientemente, pero ya disponía de algo de tiempo para poder empezar.

Salí en bici unas cuantas veces. Pero no fueron suficientes para volverme a enganchar. Al poco mi hijo fue operado de una dolencia y tuve que retrasar la puesta a punto.

A principio de año empecé con el deporte. En febrero me apunté a un gimnasio y entre el spinning y la natación me encontraba en perfectas condiciones. Además salí con la bici un par de días en plan tranquilo y el cuerpo respondió muy bien.

Creí estar preparado para rutas más largas. Una mañana me fui yo solo a hacer 40 Km. de montaña con la bici. Cuando llevaba 16 Km. creí que no podría volver. Llegué a casa totalmente agotado. Al día siguiente las primeras bolsas en mis ojos hicieron que me llevara un susto de muerte.

A la semana siguiente creí estar totalmente recuperado. Un amigo me invitó a salir en bici en compañía de sus amigos. Fueron 60 kilómetros. Aunque hubieron tramos de mucho sofoco, terminé muy bien el día. Al día siguiente volvieron a salir las ojeras en mis ojos. En principio lo achaqué a la ingesta de alcohol. El día anterior había estado bebiendo vino y algún gin tonic.

Al poco tiempo el dolor y la perdida de peso volvieron a aparecer. Esta vez me trataron con corticoides (budesonide). A pesar de estar tratándome, los días en los que me he encontrado bien he ido a nadar tranquilamente.

El mismo día de terminar la medicación tuve consulta con el digestivo. Los exámenes realizados indicaban que el intestino no había agravado, pero la analítica indicaba que estaba bajo de vitamina B12, la encargada de los glóbulos rojos, y oxigeno.

Al día siguiente volví a la piscina, y sin pensar que pudiera tener las consecuencias que tuvo, decidí esforzarme por nadar más rápido ese día. Cuando llegué a casa empecé a encontrarme mal. El dolor volvió a aparecer, estaba aturdido, muy mareado. Al día siguiente, me encontraba tan mal que, fui a ponerme la inyección de B12 que me habían recetado. Durante 2 días estuve fatal y no fue hasta que empecé a tomar un suplemento vitamínico con B12, que empecé a ver la luz.

Esos días me dí cuenta que quería hacer deporte con todas las ganas del mundo. Quería aprovechar los periodos entre recaídas para estar en la mejor forma y disfrutar del deporte.

Cuando te pones a buscar información en Internet acerca de la enfermedad, encuentras mil cosas sobre que no debes y que si puedes ingerir, pero nada acerca de la vida del deportista con enfermedad de Crohn.

Estoy decidido a tener la vida deportiva activa que tenía. Me interesa muchísimo el reto de hacer triatlón. Mi mentalidad vuelve a ser ganadora. Ahora lo que no me acompaña es mi cuerpo. Estoy muy débil y tengo mil dudas de si mi cuerpo es capaz de tener el nivel de energía de una persona sin enfermedad, pero sin lugar a dudas, no pienso dejar de luchar esta vez.

Hoy comienzo mi reto…