Estamos de vuelta…

Estamos de vuelta...

Tras varios meses con mi blog abandonado, hoy he decidido retomarlo para contaros muchas cosas que me han pasado últimamente.

El mes de agosto no sólo fue el mes en el que pude disfrutar de las vacaciones en familia, además fue el mes en el que el entrenamiento de cara a los triatlones que tenía planificados, se hacía más exigente.

En el mes de agosto comencé a prepararme con un entrenador personal. Ante la proximidad de las competiciones y la poca confianza en mi preparación, decidí buscarme un entrenador. La idea era prepararme lo mejor posible para los dos triatlones que tenía por delante, pero sobre todo, pensando en la próxima temporada, creando una buena base que me permitiera disfrutar al máximo de este deporte.

Encontré un entrenador online. Un entrenador no presencial que me mandaría las rutinas por email una vez a la semana. Quizás todo lo que suena a “online” nos transmita poca confianza, pero os puedo asegurar que tras mas de dos meses trabajando con la empresa @DESABISPORT, de la mano de Juan de la Torre, he sentido como si estuviera trabajando a diario con el. Y al fin y al cabo es así, por que le bombardeo a correos electrónicos con dudas, y no tarda ni diez minutos en responderme. Ha sido un gran descubrimiento. Próximamente dedicaré un post a hablaros de esta empresa y de su entrenador. LOGO

Empecé a trabajar con el a principios de Agosto, con entrenamientos suaves, con ejercicios de técnica que nunca imaginé que existieran.

Llegaron mis vacaciones en las que disfruté con mi familia de unos días en Menorca. A pesar de que disfruté de cada segundo en esta maravillosa isla, la rutina de trabajo había que llevarla a rajatabla. Quedaba muy poco tiempo para el Tri de Carboneras y había que ponerse las pilas.

Después pude disfrutar de unos días más en Javea (Alicante). Todas las mañanas entrenamientos, sobre todo nadar. Y comenzaron las dobles sesiones de trabajo. Al principio se hacía duro. Nadar+Correr, Correr+Bici,…

He pasado en unos meses de llevar una vida un tanto sedentaria a entrenar duramente dos horas al día.

Puede parecer que no haya disfrutado de mis vacaciones y que no haya descansado, pero todo lo contrario. Han sido una de mis mejores vacaciones, y en parte ha sido gracias al deporte.

Volví al trabajo a principios de septiembre con las pilas bien cargadas. Y menos mal, porque me esperaba un mes lleno de trabajo que había que sacar adelante lo más rápidamente posible para estar al día.

Entre el trabajo, los duros entrenes, los estudios del Master de Relaciones Internacionales que estoy terminando, el poco tiempo libre que tenía decidí destinarlo a mi familia, a estar con mi pequeño Enzo. Así que poco tiempo he tenido para dedicarle a mi blog.

Y todo ello por conseguir una meta, mi primera meta. El triatlón de Carboneras, el 21 de Septiembre de 2013.

La Vitamina D

La Vitamina D

Recientemente leí que científicos de la Universidad de McGill y de la Universidad de Montreal han descubierto que la vitamina D, en su forma más pura, puede contrarrestar los efectos de La enfermedad de Crohn.

Los resultados del estudio sugieren que la deficiencia de vitamina D puede contribuir directamente a la enfermedad de Crohn. Incluso hay una creencia de que la gente de los países del norte que reciben menos luz solar, necesaria para la fabricación de la vitamina D por el cuerpo humano, son susceptibles a la enfermedad de Crohn.

La malnutrición de vitamina D también puede estar relacionada a otras enfermedades crónicas como en algunos tipos de cáncer (pecho, ovario, colon y próstata), fatiga crónica, enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la diabetes tipo 1, enfermedades mentales (depresión, desórdenes afectivos estacionales y posiblemente con la esquizofrenia), psoriasis y tuberculosis.

Tras leer la noticia me vinieron a la cabeza mis dos últimos brotes. Los dos fueron a finales del invierno, por febrero. Analizando mi situación, me doy cuenta que en los meses de invierno apenas me da el sol. Entro al trabajo a las ocho de la mañana, al que llego en coche y llego a casa a las ocho de la tarde, cuando ya es de noche. ¿Es posible que los brotes sean causados por déficit de vitamina D? Es posible.

Siempre he oido que las depresiones aparecen cuando llega la primavera, lo que podría tener relación directa con lo que en el estudio se cuenta.

Asi que he pensado que este año, por diciembre, me haré una analítica de sangre para ver entre otros valores, el de vitamina D. De estar en niveles bajos tomaré algún suplemento para equilibrarlos, y así poder evitar posibles brotes.

Más vale un por si acaso, que un yo creía…

La fatiga

fatiga

Desde principio de año empecé a hacer bastante deporte. Hasta 3 días a la semana hacía spinning y algún otro un poco de natación. Conforme pasaban las semanas, notaba que con menor esfuerzo mis pulsaciones cada vez eran más altas.

Al poco tiempo entre en brote. Medicado con budesonide y aumento de la dosis de Claversal. En la analítica de revisión me salió baja la B12, baja la ferritina y baja las plaquetas. Lo demás, todo normal.

Esos mismos días en que conocía los resultados, aunque el dolor abdominal ya había desaparecido, empecé a notar fatiga, agotamiento físico. Nunca me había encontrado así. Dar un paseo era un suplicio. Recuerdo ir andando al banco y a mitad de camino pensar en sentarme en cualquier sombra. Además, sentía aturdimiento, como una nube en mi cabeza que hacía me bloqueara por completo. Esa misma tarde fui a que me inyectaran B12 intramuscular. Al día siguiente fue incluso a peor.

No fue hasta tres días más tarde cuando empecé a notar mejoría. Desconozco si fue la B12 la que redujo la fatiga o el complemento vitamínico que empecé a tomar también esos días (BION ACTIVATE). El caso es que desde entonces me encuentro mucho mejor.

La sensación que me produjo esa fatiga, me hizo preocuparme de mi calidad de vida en el futuro. Me hizo plantearme totalmente mi vida. ¿Qué pasaría si me pongo enfermo y tengo que cogerme la baja laboral? ¿Cómo llevaré la economía familiar si, a causa de la baja, tengo que dejar mi trabajo? ¿Podré tener una vida de calidad y valerme por mi mismo? Me puse en las peores situaciones posibles. Me planteé incluso vender mi casa e irme a vivir a otra más barata temiendo no poder pagar la hipoteca en un futuro. Me planteé situaciones que en otra época de mi vida nunca hubiera imaginado. Pero me sirvió de mucho esos días de reflexión. Sirvieron para aferrarme a la vida y a valorar más la calidad del tiempo que paso con mi familia. Me propuse metas que no se si podré cumplir, pero que han hecho que cambie totalmente mi manera de ver la vida. Una vida más sana, emocional y físicamente.

Me propuse el reto triatlón. Contacté con un buen médico deportivo, Jeroni Llorca, médico del Hércules CF. La manera en que te explica y te trata Jeroni, hace que todo sea más sencillo. Se implicó en que me recuperara físicamente. Y en eso estamos.

A través de su clínica, contacté con la nutricionista Raquel García, en clínica Sport Arena, de Alicante. Estudió mi caso con detenimiento. Ahora mismo como de todo, aportando los nutrientes necesarios para un plan de entrenamiento exigente. He de decir que hasta el momento está funcionando correctamente. Me veo fuerte. Y lo más importante, me veo capaz de ir a más.

Luego está el trabajo de uno mismo.

Estructurar un plan de trabajo. Lo hice guiándome de consejos en foros y revistas.

Buscar información de deportistas con Crohn. He de decir que en principio no encontré nada. A raíz de crear este blog y gracias a la Asociación de Enfermos de Crohn de Catalunya, he conocido a diversas personas que, aunque no sea profesionalmente, tienen una vida deportiva muy activa y diría hasta normal.

Buscar información a cerca de la fatiga con la enfermedad de Crohn. Quería saber de qué manera incidía la enfermedad en la fatiga. Y ¡bingo!

Encontré un estudio que el departamento de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona, hacía precisamente de este tema. El estudio tiene por título “IMPACTO DE LA FATIGA EN LA PERCEPCIÓN DE SALUD EN LA ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL”.

 El objetivo de nuestro estudio era cuantificar la fatiga en los pacientes con EII, correlacionarla con la actividad y determinar cómo afecta a su calidad de vida, dice. Se administraron cuestionarios de calidad de vida (específico de EII y el genérico) y de fatiga a pacientes ingresados o ambulatorios de la Unidad de Atención Crohn-Colitis, incluyéndose 110 pacientes, 57 con Enfermedad de Crohn y 53 Colitis Ulcerosa.

 Los resultados demostraron que la fatiga se relaciona con la actividad de la enfermedad afectando negativamente a la calidad de vida de los pacientes. Se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los pacientes en brote (que puntuaron 14) y los pacientes en remisión (con 6 puntos). Al correlacionar actividad con calidad de vida, se obtuvieron índices negativos estadísticamente significativos, que también se obtuvieron al correlacionar fatiga y calidad de vida.

En conclusión, a mayor actividad de la enfermedad, mayor índice de fatiga que conlleva una peor percepción de la calidad de vida.

 – La enfermedad inflamatoria intestinal es una enfermedad crónica que afecta la calidad de vida de los pacientes.

– No existen diferencias en la calidad de vida relacionada con la salud entre los pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.

– La calidad de vida se ve profundamente afectada por la actividad clínica de la enfermedad.

– La fatiga se ve influenciada por el grado de actividad clínica.

– La fatiga percibida por los pacientes con EII afecta la calidad de vida.

– La intensidad de la fatiga se relaciona con la calidad de vida, de forma que a mayor fatiga peor calidad de vida en relación a la salud.

– La percepción de fatiga es significativamente peor en los pacientes con EII que en los controles sanos.

– Una variable no relacionada con la enfermedad que influye en la fatiga es el sexo femenino.

 Y como datos esperanzadores, el estudio concluye:

– La fatiga percibida en pacientes con la enfermedad inactiva o en remisión, son similares a una persona sin enfermedad.

Cuando leí el estudio me lleve un alegrón. Entre brote y brote, si me lo proponía, iba a poder llevar una vida de calidad. Iba a poder tener una vida deportiva activa y supuestamente, tan intensa como quisiera. Y en eso estamos.

Ahora, en remisión de la enfermedad, entreno según el plan de trabajo, sigo la dieta, me encuentro fenomenal y lo más importante, soy muy feliz, y en casa lo agradecen. 😉

Adjunto el archivo del estudio

Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona, Autora: María Dolores Castillo Cejas.

http://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2011/hdl_2072_172248/TR-CastilloCejas.pdf

El material necesario para triatlón

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Pues, ya estoy inscrito para mi primer triatlón que, si no ocurre nada, será el próximo día 27 de Julio. Realizaré la triatlón cross de Caudete, en la modalidad Sprint.

Es el momento de estar preparado para la prueba. En un post anterior puse mi plan de entrenamiento. Voy a tener que esforzarme un poquito más y hacer algunos ajustes para poder estar listo para el día de la prueba.

Debemos tener en cuenta el material necesario para poder participar en triatlón. Son elementos imprescindibles pero que no necesariamente requieren de un gran desembolso económico.

Para el tramo de natación, necesitaremos:

–         Bañador o Traje de triatlón. En épocas donde el agua tiene una temperatura superior a los 20 grados, podemos utilizar alguna de estas dos prendas. El típico bañador, aunque parezca la prenda más cómoda, en triatlón puede que nos haga perder algo de tiempo. No dentro del agua, si no, a la hora de la transición en bici. En esta disciplina, los triatletas, no podemos ir con el torso descubierto ni en la parte de ciclismo ni en la carrera a pie. Por tanto, debemos ponernos una camiseta si decidimos hacerla con el bañador.

Otra prenda, que es la más utilizada el traje de triatlón o tritraje. Es un traje específico para esta disciplina. Está pensado tanto para nadar dentro del agua, como para la carrera de bicicleta (lleva la esponja en el culote, aunque un poco más fina de lo habitual) y es muy cómoda para la carrera a pie. Yo pienso que es la prenda perfecta.

Yo he comprado en Internet, uno de la marca Taymory. Te lo personalizan, si quieres, con tu nombre. Pero habrá cientos de ellos donde elegir. Pregunta en la tienda de running o de bicicletas de tu ciudad. Ellos te ayudarán.

–         El neopreno: es de uso obligatorio cuando el agua está por debajo de los 14 grados y no te permiten utilizarlo si es superior a 23 grados (en los triatlones más cortos, el reglamento de la prueba puede prohibirlo si la temperatura del agua es superior a los 20 grados).  Para los mayores de de 50 años, la decisión de ponerse o no el neopreno, es solo del triatleta, ya que se lo pueden poner independientemente de la temperatura del agua. Entre los 14 y los 20/23 grados todos los triatletas pueden decidir si lo usan o no.

Atención, no es el mismo neopreno con el que se suele hacer submarinismo, este es especifico para triatlón.

El neopreno es una de las inversiones más importantes. Suelen rondar entre 200 €, los de peor calidad, hasta los 750 € los de la mejor. Hay neoprenos de todo tipo. Puedes encontrar específicos para mejorar tu flotabilidad en el agua o neoprenos con una capacidad de movilidad asombrosa.

Aquí no os puedo ayudar, pero seguro que encontráis un buen neopreno a buen precio. Ahora hay muy buenas ofertas con esto de la crisis. Un ahorro importante sería buscar un neopreno de gama superior de hace una o dos temporadas.

Yo todavía ando buscando el mío. Cuando lo tenga lo postearé.

–         Gorro de natación. Yo los prefiero de silicona, pero los puedes encontrar de tela también. Con el de silicona evitas que se te mueva. Además si el agua está fría, la silicona retiene más wl calor.

–         Las gafas de natación. Es importante escoger una buena gafa. No vale una gafa en la que te entre agua o se te mueva constantemente. Hay buenas gafas por muy poco dinero. En cualquier tienda de deportes la podrás encontrar.

Para la carrera en bicicleta, necesitaremos:

–         Una bicicleta. Pues depende mucho del presupuesto de cada uno. Casi todos tenemos una bicicleta de montaña. Esta nos servirá tanto para las pruebas por camino como para las pruebas por carretera. Tendremos que cambiar las cubiertas para adaptarlas al terreno en cuestión. Sin duda, esta es la opción más económica.

Si lo que pretendemos es competir en las condiciones adecuadas, deberemos comprar una bicicleta de montaña, si vamos a hacer pruebas cross, y una bicicleta de carretera o específica de triatlón, para las demás pruebas.

Yo tenía una bicicleta de montaña, que la verdad está muy bien, pero es muy pesada. Así que, estoy buscando una bicicleta de carretera, buena, bonita y barata, como diría aquel.

Cuando la encuentre la postearé también.

–         Casco. Bueno, pues uno que nos de seguridad. Hay de todos los precios. El mío lo compré en decathlón y me costó 50 euros aproximadamente, hace unos 2 años.

–         Zapatillas para la bici. No son imprescindibles. Puedes hacerlo con las de correr, si no te quieres gastar demasiado dinero de momento. Sería conveniente que tus pedales llevaran correas para este tipo de calzado, ya que sacarías mayor partido a la pedalada.

–         Gafas de sol. No son imprescindibles, pero sí recomendables.

–         Llevar el torso cubierto. Una camiseta o en su caso, el traje de triatlón.

Y para la carrera a pie, necesitaremos:

–         Unas zapatillas de running. También según presupuesto. Hay una amplia variedad en el mercado. Sería importante nos aconsejaran en la tienda, que tipo de zapatilla nos viene bien a nuestra pisada. Hay distintos tipos de pisada (neutra, supinadora y pronadora). No necesitas conocerlas, en tu tienda de deportes te ayudarán a conocer la tuya.

–         Una gorra para protegernos del sol.

Otro material que debemos de tener en cuenta y llevar a la prueba, es:

–         Crema protectora solar

–         Porta dorsal. Puedes comprarlo en Internet o en cualquier  tienda running o de bicicletas.

–         Vaselina para meterte el neopreno. Evitarás rozaduras.

Y sobre todo muchas ganas de disfrutar.

Buen triatlón para todos!!!

Calendario

calendario

Las próximas pruebas en las que participaré son:

27/07/13      Caudete (Albacete)               Triatlón Cross     Sprint

21/09/13       Carboneras (Almeria)          Triatlón                 Sprint    (organiza WHITEgoforit)

06/10/13      Benidorm (Alicante)        Triatlón                 Sprint         (organiza WHITEgoforit)

Plan entrenamiento distancia Sprint (750-20-5)

ironman-bikes

Me ha costado muchísimo tiempo confeccionar un calendario adecuado para prepararme una prueba de Triatlón en la modalidad SPRINT.

¿En qué consta la modalidad Sprint? Es una de las distancias más populares. Normalmente serán 750 metros a nado, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera a pie.

Hay otras distancias, como por ejemplo:

Super sprint: 400 metros a nado, 10 kilómetros de ciclismo y 2,5 kilómetros de carrera a pie.

Olímpica:  1500 metros a nado, 40 kilómetros de ciclismo y 10 kilómetros de carrera a pie.

Ironman: 3800 metros a nado, 180 kilómetros de ciclismo y 42 kilómetros de carrera a pie.

El objetivo de todo aficionado al triatlón es poder llegar a acabar un Ironman. Yo quiero ser realista, y mi objetivo es llegar a acabar una distancia Olímpica, y si en el futuro me veo en condiciones de preparar una Ironman, lucharé por ello.

El calendario que adjunto a pie de esta página, está pensado para empezarlo a partir del próximo lunes 24 de Junio 2013. El planning consta de 8 semanas, donde las tres últimas semanas se repetirán hasta el día del debut.

La verdad es que todavía no he encontrado una fecha para el debut. Veo el triatlón de Benidorm, que es el 6 de octubre de 2013, como el más probable, ya que está muy cercano a mi localidad.

De este modo, la fecha debut tope, si puedo decir será esa, siempre y cuando no encuentre una prueba más cercana al verano que no me pille demasiado lejos de mi localidad.

plan entrenamiento sprint 1

plan entrenamiento sprint2

plan entrenamiento sprint3

Ahora a cumplirlo. Vamos!!!

Acerca de mi

Acerca de mi

René, Alicante (España), 1979.

Crecí siendo un muchacho de apariencia debilucho y espigado, casi desgavillado. En realidad era un niño muy fuerte. Muy fuerte de mentalidad, y muy fuerte físicamente.

Luchaba como nadie por hacerme un hueco en el equipo de fútbol, así como en los distintos equipos de fútbol sala de mi pueblo. Aún así, el cartel de malo, debilucho, no conseguí quitármelo nunca.

Yo creo que precisamente por esa etiqueta que me colgaban empecé a dejarme, empecé a creerme que era débil y malo en lo que hacía.

Empecé a fumar a los 17 años los fines de semana. Pasé de correr 7-8 kilómetros al día sin despeinarme y después 20 largos a nado, a llevar una vida prácticamente sedentaria. En poco tiempo dejé mis 65 Kg. para pasar de 78 Kg. Dejé el fútbol, el squash, y todo lo que tuviera relación con una vida sana.

Tenían razón. Ahora era el más débil de todos.

Hace un par de años, me dio un dolor abdominal muy fuerte. Perdí 6 Kg. en pocas semanas. Después de pruebas y más pruebas, el digestivo llegó a la conclusión de que, probablemente, padecía la enfermedad de Crohn. En ese momento se me vino a la cabeza un compañero de trabajo que la padecía y que estaba continuamente de baja. Ahora era todavía más débil.

Empecé a buscar información acerca de la enfermedad. Cambié mi alimentación restringiendo los alimentos con gluten, huevos, leche, pan, y alguno más. Era metódico y hasta obsesivo con la alimentación. Además empecé con la medicación de por vida, seis pastillas al día de mesalazina.

En pocos meses empecé a notar mejoría, el dolor tendía a desaparecer. Aunque había épocas en las que no tenía dolor, ni síntoma de la enfermedad, había otros en los que apenas notaba ligeras molestias.

En ese momento en el que me encontraba tan bien, se me volvió a encender la lucecita del deporte. Lo echaba mucho de menos. Volví a recuperar muchos kilos y creí que era el momento de ponerme manos a la obra.

Como tenía miedo de estar en perfectas condiciones de salud para la práctica deportiva, decidí hacerme un test de esfuerzo. Las conclusiones de este test indicaban que estaba en perfectas condiciones para la práctica deportiva.

Acababa de tener un hijo recientemente, pero ya disponía de algo de tiempo para poder empezar.

Salí en bici unas cuantas veces. Pero no fueron suficientes para volverme a enganchar. Al poco mi hijo fue operado de una dolencia y tuve que retrasar la puesta a punto.

A principio de año empecé con el deporte. En febrero me apunté a un gimnasio y entre el spinning y la natación me encontraba en perfectas condiciones. Además salí con la bici un par de días en plan tranquilo y el cuerpo respondió muy bien.

Creí estar preparado para rutas más largas. Una mañana me fui yo solo a hacer 40 Km. de montaña con la bici. Cuando llevaba 16 Km. creí que no podría volver. Llegué a casa totalmente agotado. Al día siguiente las primeras bolsas en mis ojos hicieron que me llevara un susto de muerte.

A la semana siguiente creí estar totalmente recuperado. Un amigo me invitó a salir en bici en compañía de sus amigos. Fueron 60 kilómetros. Aunque hubieron tramos de mucho sofoco, terminé muy bien el día. Al día siguiente volvieron a salir las ojeras en mis ojos. En principio lo achaqué a la ingesta de alcohol. El día anterior había estado bebiendo vino y algún gin tonic.

Al poco tiempo el dolor y la perdida de peso volvieron a aparecer. Esta vez me trataron con corticoides (budesonide). A pesar de estar tratándome, los días en los que me he encontrado bien he ido a nadar tranquilamente.

El mismo día de terminar la medicación tuve consulta con el digestivo. Los exámenes realizados indicaban que el intestino no había agravado, pero la analítica indicaba que estaba bajo de vitamina B12, la encargada de los glóbulos rojos, y oxigeno.

Al día siguiente volví a la piscina, y sin pensar que pudiera tener las consecuencias que tuvo, decidí esforzarme por nadar más rápido ese día. Cuando llegué a casa empecé a encontrarme mal. El dolor volvió a aparecer, estaba aturdido, muy mareado. Al día siguiente, me encontraba tan mal que, fui a ponerme la inyección de B12 que me habían recetado. Durante 2 días estuve fatal y no fue hasta que empecé a tomar un suplemento vitamínico con B12, que empecé a ver la luz.

Esos días me dí cuenta que quería hacer deporte con todas las ganas del mundo. Quería aprovechar los periodos entre recaídas para estar en la mejor forma y disfrutar del deporte.

Cuando te pones a buscar información en Internet acerca de la enfermedad, encuentras mil cosas sobre que no debes y que si puedes ingerir, pero nada acerca de la vida del deportista con enfermedad de Crohn.

Estoy decidido a tener la vida deportiva activa que tenía. Me interesa muchísimo el reto de hacer triatlón. Mi mentalidad vuelve a ser ganadora. Ahora lo que no me acompaña es mi cuerpo. Estoy muy débil y tengo mil dudas de si mi cuerpo es capaz de tener el nivel de energía de una persona sin enfermedad, pero sin lugar a dudas, no pienso dejar de luchar esta vez.

Hoy comienzo mi reto…