Ideas de regalos para triatletas

Ideas de regalos para triatletas

Se acercan las Navidades. Son fechas, en las que compartimos momentos muy especiales con nuestros seres queridos. Los turrones, la sidra, el cocido, el marisco, todos forman parte de nuestra lista de la compra en estas fechas. Otro que nunca falta en nuestra lista de la compra en Navidad son los regalos. En estas fechas, casi siempre realizamos regalos a las personas que queremos. Qué complicado es, a veces, encontrar el regalo adecuado. Queremos que sea original, que guste al interesado, y fundamental que entre dentro de nuestro presupuesto.

Así, he pensado en detallar una lista de posibles regalos para triatletas.

Calcetines de ciclismo invierno: Puedes encontrar de varias marcas y precios. Desde 20 €/par, los mejores, hasta 12 €/par los de gama media. Yo utilizo Lurbel.

Calcetines de ciclismo verano: Puedes encontrar varias marcas también. Desde 20€/par hasta 12€/par.

Cortavientos: imprescindible en el vestuario tanto para ciclismo como para running. Yo utilizo el de Salomón Fast Wing que está por los 60 €, pero los hay más baratos.

Camiseta térmica: manga corta o larga. Aquí hay una gran variedad de precios y marcas. Yo gasto Lurbel para manga corta, 43 €, y de Manga Larga McKinley (estas son de montañistas, pero funcionan muy bien y no son caras. 36€). Las mejores pueden ir desde 65 € hasta 150 €. Es una prenda fundamental en invierno. Hoy he visto una Oackley por 36 € buenisima.

Toalla de Microfibra: Ocupa muy poco espacio y seca fenomenal. Yo tengo una de la marca Arena y me costo 23 € en el Corte Inglés.

Mallas de running: Tanto largas como cortas, son imprescindibles en el armario del triatleta. Muchas marcas, y desde 40 € ya son de calidad. Yo tengo unas de Taymory, pero no me han dado resultado. Ahora voy buscando y me he fijado en Asics Adrenaline por 40€ (largas).

Guantes de ciclismo: En ciclismo es imprescindible llevar guantes. Los hay de verano e invierno. De la marca Gore Bike puedes encontrar por 40 € con Windstopper (no dejan pasar el frío)

Guantes running: Me gustan los de la marca The North Face, modelo Etip por 28 €

Cubre zapatillas ciclismo: Normalmente tenemos un par de zapatillas de ciclismo que utilizamos tanto en verano como en invierno. Estas zapatillas suelen ser de verano, por tanto en inviernos los pies se enfrían. Lo cubre zapatillas son la solución a no tenerte que gastar el dinero en unas botas de invierno. Yo tengo unas de la marca Etxeondo. Me costaron 49 €.

Chaqueta de Running: Para correr a bajas temperaturas y con comodidad. Tienes desde 60 € de muy buena calidad. Tope de gama puedes encontrar de la marca Gore, modelo Mythos con Gore Tex, por 240 €. Ya debe ser especial la persona a la que vas a regalar! La mía es de Taymory. Tampoco he acertado con esta prenda.

Curso de Natación Open Water: Ideal para perfeccionar la técnica de nado. Especialmente pensado para nadadores de aguas abiertas y triatletas. Un regalo que le encantará. 85 €

Y por último, algunos regalos para personas muy, muy especiales:

Un año de entrenador personal: Un regalazo sin duda. Seguro que le quieres un montón 😉 Afortunadamente, cada vez es más frecuente encontrar entrenadores personales profesionales especializados en triatlón. Yo tuve una experiencia un poco desastre con una entrenadora, y un año después encontré la empresa DesabiSport ( http://www.desabi.es ). Entrenador online, pero nada tiene que ver con lo que imaginas. Trato 100% profesional. Súper cercano. Tienes una duda, mándale mail o llámale por teléfono. Estará ahí para resolver cualquier duda a la hora que necesites. De verdad, a la hora que necesites. 50 €/mes.

Juego de Ruedas: Regalo especialmente indicado para mi amigo invisible 😉 Yo estoy encaprichado de las Campagnolo Shamal Ultra G3 ( 800 € aprox.. ). Son la mejor rueda de aluminio del mercado. Un nivel medio-bajo de rueda serían las Campagnolo Zonda ( 380 €), la alternativa barata a las Shamal.

Neopreno: Para nadar en aguas abiertas, cuando la temperatura no es la adecuada, es obligado el uso de neopreno. Hay trajes de neopreno desde 230 € que están muy bien. Yo tengo el Orca 3.8 ( 500 €). Recuerda que debe ser un neopreno especialmente pensado para triatlón. No vale cualquier neopreno.

Bicicleta de Carretera o de Triatlón: Madre mía, pero ¿qué estas dispuesto a hacer por esta persona? Es un regalo personalísimo. Si te decides a regalarle una bici de carretera o de triatlón, te recomendaría le hicieses un vale bonito en el que ponga: vale por una bici o vale por “xxx€ para una bici. A el o ella, le hará la misma ilusión y además seguro que ya tiene alguna a la que ha echado el ojo 😉

En esta lista faltan muchísimas cosas, evidentemente. Pero he puesto un poco de todo, y sobre todo para todos los bolsillos.

Yo he sido muy bueno. Espero que mi gente lea esta lista.

Felices Fiestas a todos. No olvidéis escribir vuestros propósitos para el 2014!!

Mi primer Triatlón

Mi primer Triatlón

Llegó el día.

Llegamos a Carboneras la noche anterior a la prueba.

Esa mañana me levanté y bajé al pueblo a ver un poco sobre el terreno desde dónde se salía, la meta, dónde se recoge el dorsal, dónde se hace la transición de bici, … Eran tantas cosas nuevas para mi las que tenía que conocer.

Cuando llegué a la línea de meta, la organización estaba terminando de colocar la publicidad y el arco. Allí mismo estaba la mesa de entrega de dorsales. También había una especie de mercado medieval, que al parecer habían hecho que coincidiera ese mismo fin de semana para que fuera una gran fiesta.

Ya estaban llegando los triatletas y se iban entregando los primeros dorsales y comprobando los trazados de la prueba en los diversos mapas que la organización había colocado en paneles.

Recogí mi dorsal, el 195, y las pegatinas del casco y de la bici, junto con una camiseta de recuerdo.

Seguidamente me fui a ver el área de transición, la cual todavía estaban montando. Pasé un rato estudiando por donde debía entrar y por dónde salir. Luego fui a inspeccionar el sector de natación. Desde el paseo vi que todavía no habían colocado las boyas pero ya estaban listas las duchas.

A las doce fue el briefing (es una charla dónde explican por dónde transcurre la prueba, los peligros que podemos encontrar, hablan de la temperatura del agua, etc.).

Tras la charla volví al hotel a recoger la bici, la bolsa y a mi mujer, y nos bajamos a comer a Carboneras.

Fue después de comer, cuando me fui al área de transición a colocar la bici. Después de repasar que todo estuviera correcto y perfectamente colocado, comprobé que no se me olvidaba nada y salí del área para calentar un poquito.

Llegué a la orilla y ya había mucha gente calentando. Los olímpicos ya habían salido y en breve nos tocaba a nosotros. El agua estaba buenísima. Nadé hasta la primera boya con suma facilidad y rapidez. Decidí no fatigarme en exceso y darlo todo en la carrera, asíque salí del agua para continuar con unos estiramientos. El agua empezaba a picarse un poquito.

A las 16 nos llamaron a tomar posiciones. Mi primer error: me coloqué de los primeros para no llevarme demasiadas patadas.

Tras la salida estuve nadando bien durante unos metros. Empecé a recibir codazos de gente que nadaba más rápido que yo. Enseguida me vi. rodeado de gente que prácticamente me pasaban por encima. Traté de encontrar mi hueco para nadar con tranquilidad, pero era imposible.

Cuando ya me habían pasado gran parte de los nadadores, intenté nadar de nuevo. El agua estaba muy picada y cuando sacaba la cabeza para tomar aire venía una ola y me cortaba el ritmo de respiración. Traté de tranquilizarme, pero fue imposible conseguir respirar normalmente. Era como si se me hubiera olvidado respirar.

Traté de alternar el nado a braza, con crol con espalda. Lo que fuera por salir de allí.
Salí del agua a los veinte minutos, totalmente exhausto. No podía ni correr. Fui andando hasta las duchas y allí empecé a recuperar corriendo.

Llegué al área de transición y me tomé un gel para recuperar un poco. Bebí agua, me puse el casco y el dorsal, y salí corriendo con la bici hasta la línea de montado.

Pronto empecé a coger ritmo en la bici. Empecé a adelantar a muchos corredores. Con buen ritmo empecé a sentirme muy a gusto. A pesar de todo, estaba disfrutando de la prueba. Durante el sector bebí bastante agua y antes de dejar la bici, tomé otro gel para activarme en la carrera a pie.

La carrera la empecé a buen ritmo. Transcurría por el paseo de carboneras y era una gozada que la gente te aplaudiera y te dijeran: Vamos René!

Había un tramo que debíamos correr por la arena de la playa, y aunque estaba bastante pisada, era inevitable hundirte. En la bici ya había tenido dolor de estomago, pero no fue hasta que salí de la arena cuando el dolor fue más agudo.

Traté de no beber más agua durante el sector de carrera a pie, y empecé a recuperarme cuando me quedaban 2 kilómetros a meta.

Ya estaba cerca. Mi objetivo se iba a cumplir. Con una sonrisa de oreja a oreja afronté los metros finales. Me dejé llevar por la emoción y casi volé hasta la meta. Los brazos arriba campeón. Lo había conseguido. A pesar de todo estaba allí. Claro que se puede.

Fue una experiencia que nunca olvidaré. Mi primer triatlón, Carboneras 2013.

Estamos de vuelta…

Estamos de vuelta...

Tras varios meses con mi blog abandonado, hoy he decidido retomarlo para contaros muchas cosas que me han pasado últimamente.

El mes de agosto no sólo fue el mes en el que pude disfrutar de las vacaciones en familia, además fue el mes en el que el entrenamiento de cara a los triatlones que tenía planificados, se hacía más exigente.

En el mes de agosto comencé a prepararme con un entrenador personal. Ante la proximidad de las competiciones y la poca confianza en mi preparación, decidí buscarme un entrenador. La idea era prepararme lo mejor posible para los dos triatlones que tenía por delante, pero sobre todo, pensando en la próxima temporada, creando una buena base que me permitiera disfrutar al máximo de este deporte.

Encontré un entrenador online. Un entrenador no presencial que me mandaría las rutinas por email una vez a la semana. Quizás todo lo que suena a “online” nos transmita poca confianza, pero os puedo asegurar que tras mas de dos meses trabajando con la empresa @DESABISPORT, de la mano de Juan de la Torre, he sentido como si estuviera trabajando a diario con el. Y al fin y al cabo es así, por que le bombardeo a correos electrónicos con dudas, y no tarda ni diez minutos en responderme. Ha sido un gran descubrimiento. Próximamente dedicaré un post a hablaros de esta empresa y de su entrenador. LOGO

Empecé a trabajar con el a principios de Agosto, con entrenamientos suaves, con ejercicios de técnica que nunca imaginé que existieran.

Llegaron mis vacaciones en las que disfruté con mi familia de unos días en Menorca. A pesar de que disfruté de cada segundo en esta maravillosa isla, la rutina de trabajo había que llevarla a rajatabla. Quedaba muy poco tiempo para el Tri de Carboneras y había que ponerse las pilas.

Después pude disfrutar de unos días más en Javea (Alicante). Todas las mañanas entrenamientos, sobre todo nadar. Y comenzaron las dobles sesiones de trabajo. Al principio se hacía duro. Nadar+Correr, Correr+Bici,…

He pasado en unos meses de llevar una vida un tanto sedentaria a entrenar duramente dos horas al día.

Puede parecer que no haya disfrutado de mis vacaciones y que no haya descansado, pero todo lo contrario. Han sido una de mis mejores vacaciones, y en parte ha sido gracias al deporte.

Volví al trabajo a principios de septiembre con las pilas bien cargadas. Y menos mal, porque me esperaba un mes lleno de trabajo que había que sacar adelante lo más rápidamente posible para estar al día.

Entre el trabajo, los duros entrenes, los estudios del Master de Relaciones Internacionales que estoy terminando, el poco tiempo libre que tenía decidí destinarlo a mi familia, a estar con mi pequeño Enzo. Así que poco tiempo he tenido para dedicarle a mi blog.

Y todo ello por conseguir una meta, mi primera meta. El triatlón de Carboneras, el 21 de Septiembre de 2013.

Acerca de mi

Acerca de mi

René, Alicante (España), 1979.

Crecí siendo un muchacho de apariencia debilucho y espigado, casi desgavillado. En realidad era un niño muy fuerte. Muy fuerte de mentalidad, y muy fuerte físicamente.

Luchaba como nadie por hacerme un hueco en el equipo de fútbol, así como en los distintos equipos de fútbol sala de mi pueblo. Aún así, el cartel de malo, debilucho, no conseguí quitármelo nunca.

Yo creo que precisamente por esa etiqueta que me colgaban empecé a dejarme, empecé a creerme que era débil y malo en lo que hacía.

Empecé a fumar a los 17 años los fines de semana. Pasé de correr 7-8 kilómetros al día sin despeinarme y después 20 largos a nado, a llevar una vida prácticamente sedentaria. En poco tiempo dejé mis 65 Kg. para pasar de 78 Kg. Dejé el fútbol, el squash, y todo lo que tuviera relación con una vida sana.

Tenían razón. Ahora era el más débil de todos.

Hace un par de años, me dio un dolor abdominal muy fuerte. Perdí 6 Kg. en pocas semanas. Después de pruebas y más pruebas, el digestivo llegó a la conclusión de que, probablemente, padecía la enfermedad de Crohn. En ese momento se me vino a la cabeza un compañero de trabajo que la padecía y que estaba continuamente de baja. Ahora era todavía más débil.

Empecé a buscar información acerca de la enfermedad. Cambié mi alimentación restringiendo los alimentos con gluten, huevos, leche, pan, y alguno más. Era metódico y hasta obsesivo con la alimentación. Además empecé con la medicación de por vida, seis pastillas al día de mesalazina.

En pocos meses empecé a notar mejoría, el dolor tendía a desaparecer. Aunque había épocas en las que no tenía dolor, ni síntoma de la enfermedad, había otros en los que apenas notaba ligeras molestias.

En ese momento en el que me encontraba tan bien, se me volvió a encender la lucecita del deporte. Lo echaba mucho de menos. Volví a recuperar muchos kilos y creí que era el momento de ponerme manos a la obra.

Como tenía miedo de estar en perfectas condiciones de salud para la práctica deportiva, decidí hacerme un test de esfuerzo. Las conclusiones de este test indicaban que estaba en perfectas condiciones para la práctica deportiva.

Acababa de tener un hijo recientemente, pero ya disponía de algo de tiempo para poder empezar.

Salí en bici unas cuantas veces. Pero no fueron suficientes para volverme a enganchar. Al poco mi hijo fue operado de una dolencia y tuve que retrasar la puesta a punto.

A principio de año empecé con el deporte. En febrero me apunté a un gimnasio y entre el spinning y la natación me encontraba en perfectas condiciones. Además salí con la bici un par de días en plan tranquilo y el cuerpo respondió muy bien.

Creí estar preparado para rutas más largas. Una mañana me fui yo solo a hacer 40 Km. de montaña con la bici. Cuando llevaba 16 Km. creí que no podría volver. Llegué a casa totalmente agotado. Al día siguiente las primeras bolsas en mis ojos hicieron que me llevara un susto de muerte.

A la semana siguiente creí estar totalmente recuperado. Un amigo me invitó a salir en bici en compañía de sus amigos. Fueron 60 kilómetros. Aunque hubieron tramos de mucho sofoco, terminé muy bien el día. Al día siguiente volvieron a salir las ojeras en mis ojos. En principio lo achaqué a la ingesta de alcohol. El día anterior había estado bebiendo vino y algún gin tonic.

Al poco tiempo el dolor y la perdida de peso volvieron a aparecer. Esta vez me trataron con corticoides (budesonide). A pesar de estar tratándome, los días en los que me he encontrado bien he ido a nadar tranquilamente.

El mismo día de terminar la medicación tuve consulta con el digestivo. Los exámenes realizados indicaban que el intestino no había agravado, pero la analítica indicaba que estaba bajo de vitamina B12, la encargada de los glóbulos rojos, y oxigeno.

Al día siguiente volví a la piscina, y sin pensar que pudiera tener las consecuencias que tuvo, decidí esforzarme por nadar más rápido ese día. Cuando llegué a casa empecé a encontrarme mal. El dolor volvió a aparecer, estaba aturdido, muy mareado. Al día siguiente, me encontraba tan mal que, fui a ponerme la inyección de B12 que me habían recetado. Durante 2 días estuve fatal y no fue hasta que empecé a tomar un suplemento vitamínico con B12, que empecé a ver la luz.

Esos días me dí cuenta que quería hacer deporte con todas las ganas del mundo. Quería aprovechar los periodos entre recaídas para estar en la mejor forma y disfrutar del deporte.

Cuando te pones a buscar información en Internet acerca de la enfermedad, encuentras mil cosas sobre que no debes y que si puedes ingerir, pero nada acerca de la vida del deportista con enfermedad de Crohn.

Estoy decidido a tener la vida deportiva activa que tenía. Me interesa muchísimo el reto de hacer triatlón. Mi mentalidad vuelve a ser ganadora. Ahora lo que no me acompaña es mi cuerpo. Estoy muy débil y tengo mil dudas de si mi cuerpo es capaz de tener el nivel de energía de una persona sin enfermedad, pero sin lugar a dudas, no pienso dejar de luchar esta vez.

Hoy comienzo mi reto…